¿Cansado de cambiar de salón de jardín cada pocos años? La diferencia entre un conjunto que dura 3 años y uno que dura 15 no es solo la calidad: es el mantenimiento. Aquí tienes la guía de limpieza y cuidado material por material.
Muebles de jardín de madera (roble, acacia)
Limpia la madera con un cepillo de cerdas suaves para retirar toda la suciedad, siempre siguiendo la veta. Después, aplica un aceite o un barniz protector: conservará su color natural y resistirá mucho mejor la humedad del invierno.
Muebles de teca
La teca es resistente por naturaleza, pero para mantenerla impecable conviene lijarla ligeramente con un papel de lija fino y aplicar después un aceite especial para teca o aceite de linaza. Los encontrarás en cualquier tienda de bricolaje o centro de jardinería.
Muebles de plástico
Los más fáciles de limpiar, incluso con manchas de moho: basta con lavarlos con jabón negro (o un jabón neutro) o con un poco de arcilla diluida en agua. Evita los estropajos abrasivos, que rayan la superficie y facilitan que la suciedad se incruste.
Muebles de metal y aluminio
Agua ligeramente jabonosa, aclarado y, muy importante, secado completo con un paño, sobre todo en juntas y tornillos. Muchos productos industriales prometen frenar el óxido, pero si limpias tu conjunto y lo proteges durante el invierno, no necesitarás recurrir a esos químicos.
Muebles de resina trenzada y polipropileno
El jabón negro cuida la resina de forma natural sin agredirla. Pasa además un cepillo de cerdas suaves por las ranuras del trenzado, donde la suciedad se acumula sin que se vea.
Sofás de exterior y textiles
Si tu sofá de exterior es desenfundable, directo a la lavadora. Si no, limpia los cojines con una esponja ligeramente húmeda y déjalos secar por completo antes de guardarlos: un cojín guardado húmedo es moho asegurado.
El segundo pilar: protegerlos del clima
Lluvia, frío, heladas, nieve, polvo… unos pocos meses de intemperie bastan para deteriorar un conjunto que costó cientos de euros. Tirarlo y reemplazarlo no es ni ecológico ni económico. La solución duradera es una funda de protección a medida: una funda grande que cubra todo el salón de jardín, o una para la mesa y otra para las sillas. Elige un tejido impermeable y transpirable (como nuestra gama Técnica, entre nuestros tejidos): evitarás las manchas de moho y de óxido sin atrapar la condensación.
¿Y cuando llegue el frío de verdad? Consulta nuestra guía para guardar y proteger tus muebles de jardín en invierno, o pídenos un presupuesto para una funda con las medidas exactas de tu conjunto.
